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SEXTO ENCUENTRO / JUNIO 2014

Pensar la comunicación. El barrio como soporte para la práctica de educadoras y educadores.

Pensar la comunicación. El barrio como soporte para la práctica de educadoras y educadores.

El sexto encuentro de formación entre educadoras y educadores tuvo su eje puesto en la comunicación. Las talleristas Loreley Ritta y Daniela Zampieri dejaron planteada la pregunta en la presentación: ¿Cómo se construyen los sentidos sobre una realidad?

Abordar esa idea y la posibilidad de construcción de relatos colectivos sirvió como disparador para este encuentro en el que educadoras y educadores continúan intercambiando experiencias y abriendo preguntas. El abordaje para acercarse al tema de la comunicación se realizó desde la imagen, la reflexión y la producción de material. La idea fue que l*s participantes puedan objetivar y también visualizar cómo piensan el barrio donde trabaja la organización de la que forman parte, eso implica dar cuenta de una forma posible de verlo entre tantas otras.
Trabajar las percepciones sobre el propio territorio junto con las personas que lo habitan permite reflexionar, y es ahí donde las maneras de pensar las instituciones se amplían y se complejizan. Se hizo referencia al mapa como objeto de la comunicación.

Esa representación visual de la realidad, del territorio puede ser leída como un recorte y da lugar a una multiplicidad de interpretaciones. La consigna fue construir un mapa para compartir con otros la propia mirada sobre el territorio, y así enriquecerla, ponerla en cuestión, llenarla de preguntas. Ese mapa permitió ver lo que conocemos, visualizar los puntos fuertes y también pensar en los puntos débiles de nuestra relación con el territorio.

Sobre esa posibilidad, las tallersitas rescatan: “La consigna fue muy bien recibida....todxs estuvieron muy dispuestos a construir colectivamente un mapa que recogiera las distintas miradas, las distintas formas de entender y pensar el territorio que cada unx tenía sobre su propio barrio. Durante toda la actividad se dieron debates sobre qué marcar y cómo hacerlo, viéndose obligadxs a tomar decisiones, a consensuar, a reflexionar sobre cuestiones naturalizadas, como por ejemplo el orden de lectura del mapa. Muchxs empezaron estableciendo las distancias y ubicando lugares de referencia general (el río, la autopista, el tren, etc.) desde sus propios puntos de referencia, dejando a otrxs fuera del mapa o "patas para arriba", lo que lxs obligó a repensar los parámetros que estaban tomando para hacer la marcación y expandir sus límites para incluir a otrxs compañerxs. Fue un ejercicio de consenso muy interesante. Durante la puesta en común del ejercicio de mapeo colectivo se vio que cada grupo pasó por procesos similares durante la marcación y rescataron que la actividad sirvió para seguir repensando la tarea, los para qué que estuvieron trabajando en otros encuentros, en este caso contextualizados en un territorio compartido con otrxs.”

¿Cómo se vuelve imagen una idea para compartir con otr*s? Esa es la consigna sobre la cual conversar en el próximo encuentro. La tarea es realizar colectivamente fotografías, retratar un aspecto que se marcó en el mapa y un aspecto que no se indicó, que aparece como difuso, tanto dentro de la organización como en el barrio. “La idea es que puedan fotografiar aspectos que salieron en el mapa y aspectos que no habían pensado. En este ejercicio de reflexionar sobre el territorio buscamos que puedan construir un relato, un discurso visual en torno a su barrio, que escape a las miradas estereotipas, a los discursos hegemónicos que son los que circulan con mayor facilidad.

El ejercicio terminará con una intervención callejera en el centro de Quilmes. Lo que buscamos es poder traer las imágenes de los barrios al centro, disputando espacios, sentidos, visibilizando realidades, desde el espacio público, el espacio común, que aunque supuestamente compartido muchas veces se presenta vedado para ciertos sectores”, acuerdan Loreley y Daniela.

Informe: Laura Rosso