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ONCEAVO ENCUENTRO / JULIO 2014

¿Qué se juega cuando jugamos?

¿Qué se juega cuando jugamos?


Jugar es darse permiso para salir de la lógica cotidiana y entrar en otra escena, una escena que se juega ahí, in situ, que es circunstancial y donde la función -como en el teatro- nunca se repite dos veces de la misma manera. Jugar es abrir la puerta (como dice la canción popular del Arroz con leche) a ese otro espacio, donde todos y todas podemos ser creativos. Porque esa cualidad, primordial en todo proceso educativo, no es exclusiva de agentes publicitarios. Nace y fluye de nosotros mismos. Y si la ejercitamos emergerá más cómodamente y dará lugar para que la imaginación y la osadía -propias de todo juego, de toda invención- sean puestas en marcha. Como se puso en marcha durante el segundo taller de juego, en el marco de los encuentros de formación entre educadores y educadoras, que fue trazado alrededor de la acción de jugar.

Educadoras y educadores fueron invitados a buscar recursos en su memoria de juegos infantiles. Hubo que bucear en el pasado y traer al presente juegos de antaño. El acento estuvo puesto en el jugar, interrogarnos sobre a qué jugamos, para pensar luego qué se juega cuando jugamos.

Tal como advierte Mariano Calmels (tallerista de los dos últimos encuentros), el taller fue vivenciado desde un lugar de apertura. “Jugar implica asumir algunos corrimientos en torno a lo lógico y esperable. Educadores y educadoras lo hicieron de un modo muy armónico, apreciando los matices que se distinguen en las diferentes emociones que despiertan diversas situaciones de juego. No obstante, es importante advertir que lo vivido y lo provocado en el taller, no tuvo la intención de oficiar como réplica para ser abordado en las respectivas organizaciones. Si hay algo que el jugar tiene es que es circunstancial y contextual por lo tanto, en cada escenario, en cada contexto, en cada ámbito se jugará y se jugarán cuestiones distintas.”
Durante el encuentro también tuvo lugar la experiencia de inventar juegos. Hubo que resolver en pequeños grupos la invención de juegos utilizando solamente tapitas de gaseosas. Mariano señala: “Recurrieron a reeditar juegos conocidos pero que les habían quedado lejos en su propia vivencia. Los retomaron y los re contextualizaron a ese tiempo y espacio”. Esa posible sensación de comodidad e incomodidad simultánea frente a la situación de tener que crear algo (como cuando el escritor se encuentra frente a la hoja en blanco), pudo ser tramitada a medida que aparecieron diferentes propuestas, y nadie se quedó en el camino sin saber cómo continuar.

Construir un Nosotros con mayúscula

Ensayar, explorar, buscar, avanzar, retroceder, son cualidades del proceso creador. Por eso es importante destacar que en los procesos creativos educadores y educadoras son quienes deben arriesgar e ir a lo desconocido. En ese sentido, Mariano apunta que “lo cooperativo constituye la trama y el telón de fondo de un colectivo. No hay posibilidad de inscripción de lo colectivo sin el protagonismo de los procesos cooperativos. El trabajo que llevamos adelante en las organizaciones siempre es traccionado por, hacia y para los otros/as, pero desde un nosotros y ese nosotros a su vez no es solitario, no es el nosotros de una organización, es importante que se constituya en un Nosotros más amplio. Un nosotros compuesto por los que conocemos, los que no conocemos, los de aquí, los de allá, los que ya no están. Ese nosotros es la posibilidad de vivir la alegría y la potencia de sabernos muchos y muchas”.

Las voces de las y los participantes del taller de juego

-Lo lúdico te deja mucho, te muestra que podés bajar a la altura de los chicos, sin dejar de ser adulto. Podés seguir siendo adulto y estar a la altura de ellos. En lo personal, me gusta mucho jugar. Juego con los chicos, y ver que podés jugar con gente de tu edad, o más grande, y juntarse todos está bueno.” (Sara, de Comedor Medialuna)

-El juego es primordial en el trabajo de un educador porque lleva a organizarse, a inventar, a generar cosas. El taller fue muy productivo, muy valioso. Hoy me llevo el compartir y no competir. (Carmen, de Villa Luján)

-El juego ocupa un lugar muy importante en la organización. Ahí, los nenes expresan mucho, es el momento que tienen más comunicación, tienen más ideas que cuando están en la convivencia común. En el taller estuvieron buenos los juegos, algunos no lo vi muy para niños porque en esos juegos de contacto por ahí los chicos se aburren y se van a hacer otras cosas. Me los imaginaba dándose pisotones, empujones… (Sara Fernández y Camilo Agüero)

-El juego es importante pero hacen falta personas que ayuden para organizarlo; yo estoy sola. Voy a tener que organizarme, les dije a los chicos que íbamos a hacer un día de juegos, un día para ver películas, otro de apoyo… Es importante, se necesita jugar. (Blanca de la institución Francisco Navarro)

-El juego como parte cultural de los pueblos es indispensable para que la sociedad se construya, progrese, se integre. Es indispensable para crecer. El taller de hoy fue espectacular, son dinámicas que enriquecen y ayudan a comprender. (John Vargas, de Mariscal Sucre)

Informe: Laura Rosso