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/ OCTUBRE 2015

EMAC: Una oportunidad para el fortalecimiento de las mujeres en Solano.

EMAC significa Equipo de Mujeres que Asisten para una mejor Calidad de vida. Son una Asociación de San Francisco Solano que días atrás participó del Primer Encuentro sobre Políticas Locales hacia la Equidad de Género. Dicho encuentro, que tuvo lugar en la Casa de la Cultura de Quilmes, contó con la presencia del Intendente de Quilmes, Francisco Gutiérrez, y reunió a los municipios que conforman la Red de Mercociudades, de la cual Quilmes es ciudad coordinadora en temáticas de género. Allí, dos integrantes de EMAC dieron cuenta de la historia y del trabajo realizado por esta asociación.

EMAC tuvo su origen en plena crisis del año 2000 cuando un grupo de mujeres de la CTA de San Francisco Solano comenzó a reunirse para realizar actividades de relevamiento sobre las necesidades de sus familias, centrándose en temas de salud y alimentación. Esto les permitió generar un diagnóstico sobre su situación en el barrio y diagramar objetivos para modificar aquella dura realidad que las rodeaba. Con el correr de los años, se afianzaron como grupo y en 2005 obtienen la personería jurídica. Silvia Boo y Norma Ovando, ambas integrantes de EMAC, expusieron dos líneas de acción que lleva adelante la asociación. Una es la experiencia de los microcréditos que se entregan a vecinos y vecinas para que puedan emprender un proyecto comercial, y la otra son las Consejerías para la Mujer.

Norma Ovando: “Trabajamos con dos ejes, uno es la economía social y solidaria, a través de programas de microcréditos y el otro es violencia de género. El primero se trata de programas que fortalecen el desarrollo de emprendimientos. Comenzamos a trabajar otorgando pequeños créditos a nuestras propias vecinas. Por ejemplo, aquellas mujeres que vendían sandwiches de milanesas una vez por semana, o artículos de limpieza sueltos, o tenían un kiosquito con poca mercadería. Hoy, ochos años después esas mismas mujeres tienen una casa de comidas, un almacén y una regalería. Todo esto fue posible porque hay un Estado presente y las organizaciones sociales que vivimos juntos esos momentos de crisis acompañamos para que esto continúe. Sentimos un gran orgullo, y hay que decirlo porque se mejoró la calidad de vida y la autoestima de estas mujeres.”

EMAC generó muchas posibilidades para las mujeres, siempre apuntando a una mayor visibilidad para fortalecer sus derechos. Durante más de diez años trabajaron fuertemente respecto de la concientización de sus derechos y la contención en situaciones de vulnerabilidad. Junto a la Secretaría de Desarrollo Social, pensaron en acercar al barrio tres espacios de asesoría. La creación de las Consejerías por y para la Mujer, entendidas como espacios de orientación general y de una primera contención ante situaciones de vulneración de derechos, intentan también generar un espacio de reflexión que derribe el aislamiento que muchas veces atraviesan. Silvia Boo repasa el recorrido de EMAC y dice: “En nuestra trayectoria, lo que hace EMAC es ir viendo y viviendo las cosas que van pasando, y así vamos colaborando y aprendiendo. Se pensó mucho en esto de generar cierta autonomía para las mujeres, para que la decisión de confrontar la situación familiar fuera posible. Ante situaciones de violencia, vimos muchas veces que las mujeres no hacen nada porque no saben qué hacer y no saben cómo resolverlo económicamente. Por eso, arrancamos por los micro-emprendimientos. En los últimos tiempos empezamos a ver que las mujeres se animaban a hacer cosas, pero les costaba mucho conocer cuáles eran sus derechos. Llegar a la comisaría a hacer una denuncia, que las atendieran, y saber luego cómo seguir ese proceso que no se acaba ahí porque hay bastante más que hacer. Nosotras tampoco sabíamos muy bien qué había que hacer, así que empezamos formándonos. Nos dimos cuenta de que había muchos recursos y empezamos a conectarnos y a hacer redes. Mucho de eso fue a través de las Mesas Participativas de Gestión Barrial en las que estamos con otras organizaciones, y de la información que traía la gente de la Secretaría de Desarrollo Social. Entonces empezamos a hacer un trabajo más fuerte. Y pensamos que era un buen momento para acercar todo eso al barrio. Pensamos en tres espacios de asesorías, que funcionan en tres diferentes lugares de Solano. Como dijo Norma, nuestra idea es trabajar con dos ejes: uno que es fundamentalmente asesorar y hacer llegar la información. Y el otro eje, también muy importante para nosotras, generar un espacio de contención. Porque creemos profundamente en la autonomía de las decisiones. Pero a veces en contextos de violencia es difícil poder tomar decisiones autónomamente. Por eso, este espacio ayuda a poder pensar entre todxs. La Consejería ya está funcionando y estamos tratando de abrir un espacio de reflexión para poder seguir pensando”.

En esos espacios se apunta a facilitar el acceso de las mujeres del barrio en situación de vulnerabilidad a instituciones que les permitan hacer efectivos sus derechos, como el derecho a la salud sexual y reproductiva, el derecho a vivir una vida libre de violencia, y a tener acceso a la promoción y al fortalecimiento de emprendimientos económicos. EMAC también propone talleres de bordado, de tejido, de reiki, y el Plan Fines.

Entre sus actividades, además, se realizan jornadas mensuales sobre temas de género, con una radio abierta en diferentes puntos de la zona. Durante esa jornada se difunde información, se promueve el empoderamiento y el desarrollo integral de las mujeres para desnaturalizar los problemas que las afectan, como situaciones de subordinación, desvalorización y baja autoestima. También se organiza la feria de emprendedoras para el fortalecimiento de una economía social, popular y solidaria.

¿Cómo interviene EMAC en la vida cotidiana de las mujeres del barrio?

Norma: En general, todas llegan por los créditos, que es una buena herramienta. Eso nos da la pauta de a dónde quieren llegar con el tema de la violencia, de la igualdad, de los derechos y de la salud. Porque no todas las violencias son visibles, puede haber violencia económica, también. Y la crisis ayudó a poder ver este tipo de violencias en nuestras casas y en la de nuestras vecinas. Mujeres que dicen: ‘Me obliga a tener relaciones para dejarme plata para la leche y el pan’. Y eso además es un abuso.

Silvia: Planteamos estas dos líneas como un espacio donde poder pensar. Ver qué se hace con la violencia con la que viven, con lo que les acontece. Pero para eso hay que poder pensar. Si bien es un buen momento porque hay más leyes y más visibilización, hay que poder visualizar qué quieren hacer ellas.

El trabajo de visibilización que continúa haciendo EMAC con las mujeres del barrio -muchas de ellas atravesadas por estereotipos de género- se centra en dos puntos esenciales: en el derecho a la salud sexual y reproductiva y en el fortalecimiento de pequeñas alternativas económicas para que puedan tener sus propios proyectos. Un trabajo que, sin duda, merece seguir creciendo.


(Por Laura Rosso)



PROYECTOS EN QUILMES

En el marco de las políticas de participación y transparencia, la Secretaría de Desarrollo Social lleva adelante proyectos enmarcados en 4 ejes: cultura, juego, derechos sexuales y reproductivos y educación.

Los proyectos se diseñan y se implementan en conjunto con las Mesas Participativas de Gestión Barrial y el Consejo Local de Promoción y Protección de Derechos del Niño y Adolescentes.

Durante el año 2014, se desarrollaron Proyectos Participativos Sociales, Educativos y Culturales por un monto de TRES MILLONES SESENTA Y DOS MIL QUINIENTOS CUARENTA Y DOS ($3.062.542,43) pesos, destinados a niños, niñas y adolescentes. Los Proyectos se llevaron a cabo en conjunto con las organizaciones e instituciones de los barrios.